El verdadero problema...rendirse justo antes de llegar

Seguramente hay algunos por aquí con los ojos brillosos por el email anterior (los que están en mi lista)
Algunos me escribieron cosas muy bonitas.
Otros me insultaron.
Así es la vida.

Hoy quiero contarte algo que resume bastante bien mi 2025.

He trabajado con muchos emprendedores y pequeños negocios, y hay un patrón que se repite una y otra vez. Algo que me preocupa y que, aunque ya debería estar acostumbrado, me sigue sorprendiendo.

Gente que empieza con ganas, con ilusión, que lo deja todo por su proyecto.
Durante tres o cuatro meses trabajan como locos. Veinte horas al día.
Se dejan la piel. Sudán sangre. Van con todo.

Pero los resultados no llegan.
No ganan nada. Ni un euro, ni un dólar, ni un peso. Cero.

Entonces pasa lo de siempre.
Empiezan a cuestionarse. Piensan que no valen para eso. Que no son buenos.
Y abandonan.

¿Y por que pasa esto?

Porque les han vendido que ganar dinero es fácil.
Que si no te haces millonario en tres meses es porque no quieres.
Que si haces lo que te dicen y sigues el paso a paso, lo consigues.
Y tu lo haces todo, pero no pasa nada.

Amigo, amiga, amigue, las cosas no funcionan así.
Ganar dinero es difícil, muy difícil.
No existen las fórmulas mágicas para hacerse millonario en tres meses.
Olvida esa mierda.

Te cuento algo personal.

Cuando empecé este proyecto, en enero de 2024, no era un novato.
Ya había tenido dos negocios antes. Había ganado dinero.
Y también había quebrado cuando me creía el rey del mambo.

Arranqué en enero.
Mi primer cliente llegó en juliooooo.
Siete meses después.
Y el segundo llegó dos meses más tarde.

Nueve meses para conseguir dos clientes.

Imagínate eso.
Te comes los ahorros.
Pides dinero al banco.
Vas apretado, con la soga al cuello.
Y te planteas dejarlo.

Y es en ese momento.
Ahí es donde haces clic.

Porque, a pesar de todo, decides seguir.
Con todo en contra.
Con todo el mundo diciéndote que lo dejes, que no funciona, que busques algo “seguro”.

Decides no rendirte.

Eso es lo que marca la diferencia.
No el talento.
No la suerte.
No repetir frases motivadoras.

Como la película de Juan Claudio “Retroceder nunca…rendirse jamás”

Porque si renuncias a tus sueños y a tus proyectos, acabarás trabajando por los sueños y proyectos de otro. Por un salario.

Y ahí caes en la trampa.
Te darán lo suficiente para sobrevivir y que no te vayas.
Nunca te darán de más, porque podrías ahorrar y montar algo por tu cuenta.
Te quieren ahí. Sobreviviendo. Sumiso.

Si eso no es lo que quieres, no te rindas.

Corrige. Mejora. Fórmate.
Resiste. Sigue adelante.
Cree en ti y deja de mirar alrededor.

Te dirán que no puedes.
Que lo dejes.
Que busques un trabajo.

No les hagas caso.

La única habilidad que te hace libre es la venta.
Si sabes vender no volverás a depender de un salario nunca más.



Ahh claro, todo para venderme algo, serás hijo de ****

Claro que si, vender algo que le cambia la vida a las personas es lo mejor del mundo.



MENTORÍA





PD: en unos días podrás comprar la formación de objeciones. Solo por 270 euros.

Néstor Fernández

Anterior
Anterior

La suerte es la excusa de los mediocres

Siguiente
Siguiente

Si mañana lo pierdo TODO, haría esto...