Lo que te contaron del dinero… era mentira

Desde pequeños nos preparan para seguir un camino que parece que ya viene escrito para todos.
Estudia, busca un trabajo “seguro”, compra una casa, un coche, ten hijos, un perro y no salgas mucho del molde.

Pero sobre dinero… nada.
Sobre emprender… nunca.
Sobre ventas… ni de broma.

Y claro, creces pensando que el dinero es malo, que la gente con dinero es mala, que hablar de dinero es incómodo.
Y terminas teniendo una relación absurda; lo quieres, lo necesitas… pero te han enseñado a sentirte mal por querer ganarlo.

A mí me llevó 40 años cambiar ese chip.
Cuarenta años para resetear toda la información que me metieron desde niño.
Y cuando por fin lo hice, lo entendí todo.

El dinero no es bueno ni malo.
Es una herramienta.
Y como cualquier herramienta, si la usas bien te ayuda, y si la usas mal te hunde.
Hay ricos buenos y ricos malos.
Pobres buenos y pobres malos.
El problema nunca es el dinero.
Son las personas y la relación que tienen con el.

Cuando entiendes eso, cambia tu relación con todo.

Dejas de sentir culpa por vender.
Dejas de disculparte por cobrar.
Dejas de creer que “vender es engañar”.
Y empiezas a avanzar, a crecer, a tomar decisiones con sentido.

Y ahí aparecen dos tipos de personas

Los que entienden que pueden aprender de ti.
Y los que te detestan porque les recuerdas que es posible cambiar… pero ellos no lo hacen.

Y cuando cambia tu relación con el dinero, también cambia tu manera de usarlo.
Dejas de guardarlo por miedo.
Y empiezas a usarlo a tu favor, empiezas a invertirlo.
Primero en ti.
Luego en tu negocio.
Y poco a poco todo encaja.

Hoy no te voy a vender nada.
O sí.

Porque si esto te remueve, si te hace pensar, si te hace cuestionar todo lo que te contaron sobre el dinero…
Eso también es vender.

El resto, como siempre, depende de ti.

Néstor Fernández

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